La Universidad de Panamá y el Centro de Investigación y Producción en Ambiente Controlado (CIPAC-AIP) dieron un paso hacia la modernización del agro con la inauguración de un laboratorio de producción agrícola en ambiente controlado, una herramienta que busca preparar a los futuros profesionales del sector con tecnología adaptada a los retos actuales de la producción de alimentos.
La iniciativa, impulsada desde la Facultad de Ciencias Agropecuarias, permitirá que los estudiantes reciban formación práctica en sistemas innovadores de cultivo, considerados clave para enfrentar los efectos del cambio climático y mejorar la eficiencia en la producción agrícola.
Durante la apertura, las autoridades universitarias destacaron que este laboratorio piloto servirá como plataforma para introducir a los estudiantes en tecnologías que ya se proyectan como parte del futuro del agro en Panamá, al tiempo que fortalece la investigación y el desarrollo de soluciones locales.
El proyecto forma parte de una alianza entre la Universidad de Panamá, el CIPAC-AIP y la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT), orientada a expandir este modelo de producción a otras regiones del país mediante centros especializados.
Desde la Facultad de Ciencias Agropecuarias se resaltó que este avance representa una transformación en la enseñanza agrícola, al incorporar herramientas que permitirán cultivar distintos rubros de forma sostenible, con cosechas más frecuentes y mejores resultados en productividad.
Actualmente, más de 25 productos pueden desarrollarse bajo este sistema en Panamá, lo que abre nuevas oportunidades para la innovación en el sector y para reducir la dependencia de métodos tradicionales.
El director del CIPAC-AIP, Gerardo Escudero, explicó que esta tecnología, diseñada en Panamá para condiciones locales, permitirá producir alimentos en menos tiempo, sin químicos y con mayor durabilidad. Como ejemplo, indicó que una lechuga puede estar lista en unos 28 días bajo ambiente controlado, frente a los 60 o 70 días que puede tardar en sistemas convencionales.
Además del laboratorio inaugurado, la alianza contempla la construcción de tres centros de producción en ambiente controlado en Tocumen, Chiriquí y Guararé, con una inversión cercana a los 20 millones de dólares, que estarán destinados a investigación, formación académica y capacitación de productores.





