El más reciente estudio del Instituto de Estudios Nacionales (IDEN) de la Universidad de Panamá pone sobre la mesa importantes retos, pero también oportunidades para fortalecer el bienestar económico de la población.
El informe, basado en la encuesta del mercado laboral, destaca que entre 2024 y 2025 se registró un incremento de aproximadamente 18 mil personas ocupadas, reflejando dinamismo en la generación de empleo dentro del país.
No obstante, el análisis invita a profundizar en la calidad de esos empleos, señalando que la informalidad continúa siendo un desafío estructural, al abarcar cerca del 47% de los trabajadores. Este escenario abre la puerta a la implementación de políticas orientadas a mejorar la estabilidad laboral y el acceso a la seguridad social.
Uno de los puntos centrales del estudio es la necesidad de reducir la brecha entre los ingresos y el costo de la vida, una situación que ha evolucionado en los últimos años y que hoy representa una oportunidad para revisar estrategias económicas y salariales.
El informe también resalta la importancia de fortalecer el poder adquisitivo, tomando en cuenta que una parte significativa de los trabajadores percibe ingresos por debajo de los niveles necesarios para cubrir sus gastos básicos.
A pesar de estos desafíos, Panamá mantiene un crecimiento económico sostenido, con un aumento significativo del Producto Interno Bruto en los últimos años.
Expertos coinciden en que este contexto ofrece una oportunidad clave para impulsar políticas públicas que promuevan empleos de calidad, reduzcan la informalidad y mejoren las condiciones de vida, especialmente en un entorno donde factores externos pueden incidir en la inflación.
El estudio concluye que avanzar hacia una economía más inclusiva requerirá acciones coordinadas que permitan que el crecimiento económico se traduzca en beneficios tangibles para toda la población.





