Un informe de la Defensoría del Pueblo revela brechas en el acceso a derechos de niños, niñas y adolescentes indígenas en Panamá.
De acuerdo con la defensora del Pueblo, Ángela Russo, el estudio, elaborado con apoyo de UNICEF y la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas de Panamá (CONAMUIP), establece que 315,089 menores de edad indígenas representan el 25% de la población infantil y adolescente del país.
El informe señala que el 70% se encuentra en situación de pobreza monetaria. Además, el 31% no tiene acceso a electricidad y el 57% no cuenta con agua potable.
En materia educativa, el documento establece que el 15% de los niños, niñas y adolescentes indígenas no asiste a la escuela, porcentaje que duplica al registrado entre el resto de la población menor de edad.
La investigación también identifica que el 39% vive en condición de desnutrición crónica. En cuanto al embarazo adolescente, la Defensoría señala que el 59% de las madres adolescentes son indígenas y que muchas abandonan sus estudios tras quedar embarazadas.
Russo explicó que las dificultades no responden a una sola causa. La distancia hacia los centros educativos, las condiciones de pobreza, la falta de servicios básicos y la desnutrición se combinan y aumentan las barreras para esta población.
El informe también recoge la opinión de niños, niñas y adolescentes indígenas sobre temas como educación, ambiente, acceso a agua y electricidad y espacios para jugar. Entre sus planteamientos está la necesidad de incorporar la interculturalidad en el sistema educativo.
La defensora indicó que el objetivo es utilizar estos datos para identificar las áreas que requieren atención y dar seguimiento a las condiciones de esta población.
La Defensoría del Pueblo también informó que trabaja en un diagnóstico sobre la educación panameña, luego de aplicar formularios en el 15% de las escuelas del país para recopilar información sobre infraestructura, atención médica y equipos psicopedagógicos, entre otros aspectos.





