La Haya (EFE).- Las autoridades de 23 países han desarticulado una red de más de 373.000 sitios web fraudulentos en la internet oscura dedicados a ofrecer material de abuso sexual infantil y otros servicios delictivos.
Según anunció este viernes la agencia policial europea, Europol, la ‘Operación Alice’, que se llevó a cabo durante los pasados diez días, permitió identificar al operador de la red -un hombre de 35 años residente en China- y a 440 clientes en todo el mundo.
Las autoridades alemanas han emitido una orden de arresto internacional contra el sospechoso, aunque la investigación continúa abierta contra más de un centenar de esos clientes identificados.
Cinco años de investigación
La operación, liderada por Alemania y coordinada por Europol, es resultado de casi cinco años de investigación.
El operador gestionó desde noviembre de 2019 una red de hasta 287 servidores simultáneos, 105 de ellos ubicados en Alemania y que fueron ya intervenidos por las autoridades.
A través de más de 90.000 dominios en la internet oscura -inaccesible con navegadores convencionales y diseñada para ocultar la identidad de sus usuarios- anunciaba paquetes de material de abuso sexual infantil a precios de entre 17 y 215 euros, que se debían pagar en bitcoins.
Pero las páginas web eran, en realidad, una estafa: el material solo se mostraba en vista previa, nunca se entregaba y el objetivo era únicamente cobrar el pago.
No obstante, el hecho de intentar adquirir ese material convirtió a los compradores en sospechosos de un delito de abuso sexual infantil y las autoridades estiman que el operador obtuvo unos 345.000 euros de beneficio a través de unos 10.000 clientes en todo el mundo.
Además del material de abuso infantil, la red ofrecía otros servicios delictivos como datos de tarjetas de crédito robadas y accesos ilegales a sistemas informáticos ajenos.
Un primer condenado en 2023
A medida que avanzaba la investigación, las autoridades actuaron de forma inmediata cuando detectaron menores en situación de riesgo.
En agosto de 2023, la policía del Estado de Baviera, en Alemania, registró el domicilio de un hombre de 31 años que había pagado 20 euros para adquirir un paquete de 70 gigabytes de material de abuso, y el sospechoso fue posteriormente condenado.
La directora ejecutiva de Europol, Catherine De Bolle, subrayó que la operación demuestra que “no hay lugar donde esconderse para los delincuentes cuando la comunidad policial internacional trabaja codo con codo”.
“Los encontraremos y les pediremos rendir cuentas. Europol seguirá protegiendo a los menores, apoyando a las víctimas y persiguiendo a los responsables”, agregó.
En la operación participaron fuerzas policiales de, entre otros, España, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Lituania, Países Bajos, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos.





