El Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE) informó que ha fortalecido su capacidad técnica para la supervisión y fiscalización ambiental en el país, mediante la incorporación de nuevos especialistas, equipos de monitoreo, metodologías científicas y herramientas tecnológicas que permitirán evaluaciones más rigurosas sobre el estado de los ecosistemas y el cumplimiento de las normas ambientales.
Según la entidad, este fortalecimiento institucional busca elevar la precisión y objetividad de las inspecciones en campo, integrando mediciones ambientales, análisis de datos, revisión documental, herramientas geoespaciales y verificaciones directas que permiten una evaluación más completa de los impactos en distintas áreas del país.
Las labores son desarrolladas por la Dirección de Verificación del Desempeño Ambiental (DIVEDA), cuyos equipos técnicos han sido reforzados con profesionales de disciplinas como hidrología, geología, ingeniería ambiental, biología y ciencias ambientales, lo que amplía la capacidad de respuesta en los procesos de supervisión.
Entre los avances incorporados destacan los monitoreos de calidad del aire, mediciones de ruido y vibraciones, análisis de aguas superficiales y subterráneas, así como evaluaciones de cobertura vegetal y procesos de restauración ecológica en zonas intervenidas. Estas mediciones, detalló la institución, se apoyan en laboratorios externos acreditados y equipos especializados que operan bajo estándares internacionales.
MiAMBIENTE también indicó que ha comenzado a aplicar metodologías científicas como el biomonitoreo mediante macroinvertebrados acuáticos, utilizados como bioindicadores para evaluar la calidad ecológica de ríos, quebradas y otras fuentes hídricas. Este sistema permite complementar los análisis fisicoquímicos tradicionales y obtener una visión más amplia sobre las condiciones ambientales a lo largo del tiempo.
Las nuevas herramientas ya se aplican en diversos procesos de verificación ambiental relacionados con proyectos de infraestructura, actividades extractivas y otras intervenciones que requieren seguimiento técnico.
Entre los casos en evaluación, la entidad mencionó el proyecto de la carretera Panamericana Este, donde actualmente se revisan aspectos como estabilidad de taludes, control de erosión, manejo de sedimentos, generación de polvo, emisiones de maquinaria, ruido, vibraciones, conectividad ecológica, pasos de fauna y remoción de vegetación.
También se mantienen verificaciones en la mina Cobre Panamá, donde equipos multidisciplinarios realizan inspecciones periódicas para evaluar el estado de las infraestructuras, el manejo del sistema hídrico, la estabilidad de estructuras y la calidad de agua, aire, suelo, flora y fauna.
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En el caso de la Cantera FCC, en Panamá Oeste, las inspecciones se concentran en el control de emisiones de polvo, manejo de combustibles y residuos industriales, uso de explosivos bajo permisos autorizados, así como el funcionamiento de sistemas de aguas y pozas de sedimentación.
Con estas acciones, MiAMBIENTE aseguró que fortalece sus procesos de fiscalización y supervisión ambiental, con evaluaciones basadas en datos verificables, metodologías científicas y estándares técnicos que apuntan a una gestión más preventiva, rigurosa y transparente.
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