La conservación de la tortuga carey (Eretmochelys imbricata) ha encontrado en el Parque Nacional Coiba uno de sus principales bastiones en el Pacífico Oriental Tropical. Gracias a más de 12 años de investigación continua, esta área protegida se consolida como un sitio clave para la recuperación de una de las especies marinas más amenazadas de la región.

El Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE) encabeza el monitoreo poblacional dentro del parque, considerado Patrimonio Mundial, donde se ha confirmado que Coiba funciona como una vital zona de alimentación para la especie. Los datos científicos obtenidos han permitido comprender mejor las tendencias poblacionales y el papel ecológico que cumple el área en el corredor marino regional.

El esfuerzo ha contado con la colaboración de investigadores nacionales e internacionales, junto a aliados estratégicos como Campamento Tortuguero Mayto, NOAA, ICAPO y otras organizaciones dedicadas a la protección marina. Además, con el apoyo de GICOFF A.C., se impulsa el primer estudio sobre el estado de salud de las tortugas carey dentro del área protegida.

Las investigaciones también han revelado que ejemplares que anidan en otros países del Pacífico utilizan Coiba como sitio de alimentación, lo que confirma la importancia de la cooperación internacional para garantizar la conservación integral de la especie.

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En la más reciente jornada de monitoreo, realizada a inicios de febrero de 2026, se evaluaron 106 individuos, alcanzando un total de 887 tortugas registradas en el parque. Esta cifra fortalece la base científica necesaria para orientar decisiones de manejo y protección a largo plazo.

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