Los movimientos sísmicos pueden ocurrir sin previo aviso, por lo que la preparación es clave para reducir riesgos. Daniel González, jefe de Gestión de Riesgo de la Cruz Roja de Panamá, explicó las principales medidas que deben tomar las familias antes, durante y después de un sismo.
González recomendó contar con una mochila de emergencia para 72 horas, que incluya agua, alimentos no perecederos, copias de documentos de identidad, un botiquín básico, linterna y medicamentos de uso diario, entre otros artículos.
También destacó la importancia de establecer un plan familiar de emergencia y comunicarlo a todos los integrantes del hogar. El plan debe incluir rutas de evacuación y puntos de encuentro previamente identificados.
En el caso de quienes viven en edificios, señaló que es necesario conocer las escaleras y rutas de emergencia antes de que ocurra una situación de riesgo.
Durante un sismo, González recomendó evitar desplazarse mientras continúa el movimiento y buscar un sitio seguro, alejándose de ventanas y superficies de vidrio. Una vez finalizado el movimiento, la evacuación debe realizarse de forma ordenada hacia un área previamente identificada y alejada de las estructuras.
Después de evacuar, no se debe regresar inmediatamente al inmueble. La infraestructura debe ser revisada para detectar posibles rajaduras, daños u objetos que hayan quedado inestables y puedan provocar accidentes.
La Cruz Roja también pide considerar dentro del plan a niños, adultos mayores y personas con discapacidad o movilidad reducida, además de realizar simulacros para que la familia sepa cómo actuar ante una emergencia.





