- Autoridades realizan verificaciones y coordinan análisis de muestras para determinar si existen productos con sustancias químicas de riesgo en el mercado panameño.
El Ministerio de Salud de Panamá (MINSA), por medio de la Dirección General de Salud Pública y la Subdirección General de Salud Ambiental, mantiene activa la vigilancia sanitaria ante una alerta internacional relacionada con determinados juguetes blandos y apretables conocidos en forma comercial como: “Squishy” o “Squeezy Dumplings”, en los que autoridades de otros países han reportado la presencia de benceno.
El MINSA aclara que, la alerta internacional no significa que todos los juguetes de este tipo, ni todos los productos de una determinada marca o modelo que se encuentran en Panamá, contengan benceno. Por eso, las autoridades panameñas, llevan a cabo las verificaciones correspondientes a fin de determinar cuáles productos, de hallarse alguno, pudieran representar un riesgo.
Sobre este tema, el subdirector general de Salud Ambiental del MINSA, Juan José Lezcano, explicó que, la institución trabaja en coordinación con el Laboratorio de la Universidad de Panamá para realizar los análisis correspondientes.
“La Subdirección se encuentra en coordinación con el laboratorio de la Universidad de Panamá para verificar qué juguetes contienen las sustancias químicas; en este caso, el benceno”, indicó Lezcano.
Igualmente, el funcionario añadió que, una vez se obtengan los resultados, se realizarán las coordinaciones necesarias con el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) y la Autoridad Nacional de Aduanas, a fin de establecer las medidas que correspondan.
Por otro lado, la directora general de Salud Pública del MINSA, Dra. Yelkys Gill, comunicó que, la institución está dando seguimiento a la alerta internacional y ha activado los mecanismos de vigilancia sanitaria.
“Estamos dando seguimiento a todas las alertas a nivel internacional; en este caso estamos con uno específico, en la activación de la vigilancia sanitaria. Se trata de cierto tipo de juguetes que tienen las características de ser blandos, apretables. En el mercado se les conocen más como ‘Squishies’ o ‘Dumplings’”, explicó Gill.
También, la directora general de Salud Pública señaló que, estos productos pueden estar dirigidos tanto a niños como a mascotas y que algunos contienen líquidos o materiales en su interior que, al romperse, podrían entrar en contacto con la piel o ser ingeridos.
Como parte de las acciones, el MINSA coordina con las regiones de salud, el MICI y el Laboratorio de la Universidad de Panamá con el propósito de realizar muestreos y verificaciones en establecimientos donde pudieran comercializarse estos productos.
En caso de detectarse juguetes que contengan sustancias químicas de riesgo, se procederá conforme a los mecanismos establecidos para su retiro del mercado y las demás medidas sanitarias correspondientes, reveló Gill.
El benceno es una sustancia química cuya exposición puede ocasionar efectos adversos para la salud. Dependiendo de la vía y el nivel de exposición, pueden presentarse síntomas como: mareos, náuseas, dolor de cabeza, somnolencia, irritación de ojos, nariz y garganta, alteraciones respiratorias y, en exposiciones importantes, alteraciones del ritmo cardíaco, convulsiones o pérdida del conocimiento.
Ante una posible exposición a un producto que pudiera contener una sustancia química, se recomienda retirar el juguete, alejar a la persona de la fuente de exposición y lavar con abundante agua y jabón la zona de contacto, además de mantener una adecuada ventilación.
Si aparecen síntomas o existe sospecha de intoxicación, se debe buscar atención médica de inmediato y comunicar al personal de salud cuál fue el producto involucrado.
El MINSA de Panamá, recomienda a padres, madres y cuidadores:
Supervisar a los niños mientras utiliza juguetes blandos, apretables o tipo “Squishy”.
Evitar que los niños muerdan, rompan o introduzcan el juguete en la boca.
Revisar que el producto no presente roturas, fisuras, fugas o deterioro.
Si el juguete se rompe o presenta algún escape de líquido, retirarlo inmediatamente y evitar el contacto con el contenido.
Después de manipular un producto deteriorado, lavarse las manos con agua y jabón.
No calentar estos juguetes ni introducirlos en microondas, hornos u otras fuentes de calor.
Verificar antes de comprar el fabricante, procedencia, etiquetado, recomendaciones de edad e información de seguridad.
Evitar adquirir productos cuya procedencia o información de seguridad no pueda ser comprobada, especialmente a través de canales informales.
Mantener estos productos fuera del alcance de los niños pequeños y de las mascotas, para prevenir su ingestión.
La Dra. Gill reiteró que, la supervisión es fundamental, “primero, tienen que estar supervisados; segundo, evitar que los niños se lo introduzcan en la boca. Si estos juguetes se rompen, retirarlos inmediatamente y lavar las manos de las personas o del niño que lo está utilizando”.
La funcionaria, añadió que, si una persona que tuvo contacto con un producto sospechoso presenta algún síntoma, debe acudir a una instalación de salud para recibir la evaluación correspondiente.
El Ministerio de Salud (MINSA), enfatiza que, se trata de una alerta internacional que está siendo objeto de investigación y vigilancia en Panamá, por lo que no debe interpretarse como una confirmación de que todos los juguetes “Squishy”, “Squeezy Dumplings” o productos similares comercializados en el país estén contaminados.
Es importante recalcar que, las autoridades, seguirán con el proceso de muestreo, análisis y coordinación interinstitucional con miras a determinar si existen productos que deban ser retirados del mercado.
El MINSA de Panamá (MINSA), exhorta a la población a no generar alarma, pero sí, mantener una actitud preventiva y responsable que inicia en casa.





