- Tras años de abandono y sin asignación presupuestaria, el MINSA reactiva la construcción del nuevo Centro de Salud de Curundú, con una inversión total estimada de B/.21 millones de balboas y un plazo de ejecución de 18 meses.
El Centro de Salud de Curundú será otra obra abandonada que retoma la administración del presidente de Panamá, José Raúl Mulino y el ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, una obra que inició en 2017 y que, pese a estar programada para finalizar en septiembre de 2019, se mantuvo inconclusa durante 12 años.
Sobre este particular, el director nacional de Infraestructura de Salud del MINSA, Abdiel Escobar, explicó que, la obra forma parte del proceso de recuperación de proyectos de infraestructura sanitaria que quedaron abandonados y que, la actual administración, ha venido retomando de manera progresiva.
Según el funcionario, esta obra fue licitada originalmente por aproximadamente B/.10.8 millones y alcanzó un avance cercano al 25%, con desembolsos efectuados por el Estado por alrededor de B/.4 millones. Para su reactivación se contempla una inversión adicional de aproximadamente B/.16.3 millones, lo que llevaría el costo total del proyecto a B/.21 millones.
El director de Infraestructura de Salud señaló que, una vez se emita la orden de proceder, la empresa responsable contará con 18 meses para culminar los trabajos, sin contemplarse prórrogas por falta de flujo de caja.
“Estamos trabajando para que la obra pueda iniciar entre finales de octubre y noviembre. Si se cumple ese cronograma, estaríamos hablando de una culminación hacia abril o mayo de 2028”, detalló.
Como parte del mecanismo de financiamiento, el MINSA, ha gestionado un esquema el cual permitirá garantizar a la empresa un flujo de caja mensual durante la ejecución de los trabajos, con el respaldo de una entidad bancaria.
De acuerdo con Escobar, esta modalidad busca evitar que eventuales problemas de financiamiento sean utilizados como argumento para justificar atrasos en la construcción.
El avance, será acompañado mediante un cronograma detallado de actividades y una estricta supervisión por parte del MINSA, con el fin de garantizar que la obra se ejecute dentro del plazo establecido.
Otro de los aspectos tratados es la situación actual del terreno y las condiciones que se generaron producto del tiempo que la obra permaneció abandonada.
El funcionario, indicó que, la Región Metropolitana de Salud, ya ha sido advertida sobre la necesidad de mantener acciones de limpieza y control para evitar la acumulación de basura, la proliferación de criaderos de mosquitos y el ingreso de personas ajenas al proyecto.
Es bueno mencionar que, tan pronto se retomen formalmente los trabajos, estas responsabilidades igualmente serán exigidas a la empresa constructora.
Cabe enfatizar que, la compañía deberá garantizar durante toda la ejecución de la obra, que no se acumulen desperdicios, no se generen condiciones para la reproducción de mosquitos y se mantenga la seguridad de las instalaciones hasta la entrega definitiva de este proyecto.





