El Instituto de Salud Mental de Panamá advierte sobre un incremento de las conductas autolesivas y de riesgo suicida en el país. Carlos Saavedra, director de la institución, explicó que la prevención requiere identificar cambios en el comportamiento y en la interacción de las personas con su entorno.
Entre las señales de alerta mencionó el aislamiento, modificaciones en el estado emocional, cambios en las relaciones familiares, sociales o laborales y comportamientos que pueden reflejar una despedida de personas cercanas o la entrega de objetos de especial valor.
Sin embargo, aclaró que no todas las personas manifiestan señales visibles y algunas pueden mantener estas ideas en silencio debido al estigma que rodea la salud mental.
Saavedra señaló que el grupo de 18 a 30 años registra el mayor impacto, seguido por los adultos mayores. En el caso de niños y adolescentes, recomendó que los adultos responsables mantengan supervisión sobre sus interacciones, incluyendo el uso de redes sociales, internet y videojuegos.
El especialista también pidió a los medios informar sobre estos casos evitando normalizar o presentar el suicidio como una solución a los problemas.





