La red pública de salud mantiene activos sus protocolos de emergencia para garantizar la atención médica en las zonas afectadas por las intensas lluvias, mientras el Ministerio de Salud (MINSA) refuerza la vigilancia y la capacidad de respuesta en todo el país.
A través de la Oficina Integral de Riesgos y Desastres en Salud (OIRDS), la institución informó que las regiones sanitarias cuentan con planes de contingencia listos para enfrentar los efectos del fenómeno de La Niña y asegurar la continuidad de los servicios, incluso en áreas donde las condiciones climáticas han provocado daños en la infraestructura.
Las mayores afectaciones se registran en Bocas del Toro y Guna Yala. En la provincia caribeña, equipos del MINSA trabajan junto al Centro de Operaciones de Emergencia (COE) para brindar atención médica a unas 140 familias que permanecen en cuatro albergues habilitados tras las inundaciones. Además de la asistencia sanitaria, se distribuyen medicamentos e insumos para atender las necesidades de las comunidades de Teobroma, Puente Blanco, Finca 4 y 4 de Abril.
En la comarca Guna Yala, las lluvias ocasionaron daños en los centros de salud de Río Tigre, Cartí, Ticantiquí y Río Sidra. Como medida preventiva, la atención en el Centro de Salud de Ticantiquí fue suspendida temporalmente y las pacientes embarazadas fueron trasladadas al Centro de Salud de Narganá para garantizar el seguimiento de sus controles y la atención oportuna.
La directora nacional de Salud Pública, Yelkys Gil, indicó que el MINSA mantiene una evaluación permanente de la situación en las regiones afectadas para responder de forma inmediata ante cualquier emergencia que comprometa la prestación de los servicios de salud.
En tanto, el director de la Oficina Integral de Riesgos y Desastres en Salud, Bredio Ramírez, explicó que cada región sanitaria dispone de personal capacitado y protocolos previamente establecidos para actuar ante inundaciones y otros eventos asociados a la temporada lluviosa. Entre las acciones previstas figuran la evacuación preventiva del personal cuando sea necesario, la protección de medicamentos y equipos médicos, y la rápida rehabilitación de las instalaciones afectadas.
Ramírez añadió que el monitoreo de las condiciones meteorológicas se realiza de manera permanente con base en los informes del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) y las recomendaciones emitidas por el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), lo que permite activar oportunamente las medidas de respuesta.
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El MINSA reiteró que continuará coordinando acciones con las instituciones de emergencia para reducir el impacto de las lluvias sobre la población y garantizar que los servicios de salud permanezcan operativos durante toda la temporada.
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