AFP -En la concurrida primaria demócrata en Estados Unidos hay seis mujeres en la contienda, tres candidatos negros y muchos jóvenes. Pero Denise Haley quiere apostar a lo seguro con Joe Biden, un hombre blanco de 76 años que es el mejor situado para vencer a Donald Trump en 2020.

“Él podría guiar a la nación y volver a unirnos”, dijo Haley, una votante negra que apoya al ex vicepresidente, una postura que parece consolidarse entre los electores y que ha llevado a Biden al primer lugar de las encuestas.

Haley, de 60 años y empleada en el sector sanitario, asistió el sábado a un mitin de Biden en Filadelfia, en el estado de Pensilvania, su mayor acto electoral desde que lanzó su campaña a la Casa Blanca hace cuatro semanas.

Muchos de los asistentes se emocionaron con un discurso que buscó evitar el obstáculo inmediato que enfrenta Biden en la concurrida primaria, para centrarse en la carrera presidencial contra Trump.

“Biden es el mayor rival de Trump y es quien tiene más posibilidades de sacar a Trump de la presidencia”, dijo la estudiante Ankita Kalasabail, que ahora tiene 16 años pero que en 2020 tendrá la mayoría de edad.

Esta opinión se repitió en las palabras del consultor Mickey Kirzecky: “Necesitamos vencer a Trump”, dijo, argumentando que Biden tiene más opciones que los otros candidatos.

Biden, un veterano político demócrata que pasó 36 años en el Senado, tiene el currículo más completo de todos los candidatos que buscan arrebatarle a Trump su segundo mandato.

Pero según Kirzecky, su activo más importante es su capacidad de conectarse con los obreros.

“Odio usar la palabra elegibilidad, pero creo que es parte de lo que está en juego”, agregó, destacando el cariz más moderado de Biden y su popularidad con la clase trabajadora, un grupo que ayudó a Trump a llegar a la Casa Blanca en 2016.

Esta primaria es histórica por la diversidad y también por la cantidad de candidatos progresistas que luchan por imponerse en un momento en que los simpatizantes del partido asisten a un firme giro hacia la izquierda.

Pero para Haley, su criterio para elegir a un candidato no se basa en el color de la piel, la edad, el género sino en la capacidad de ganar y de hacer el trabajo.

“No creo que sea necesario ser mujer o ser negra para hacerlo”, dijo. “Solo creo que se necesita un líder que sea fuerte y creó que él (Biden) tiene esas cualidades”, agregó.

Norda Lewis desestimó los cuestionamientos sobre la edad que también afectan a Trump y el senador Bernie Sanders, todos ellos pasados los 70 años.

“No creo que la edad importe”, dijo la profesora de 36 años que vive en un suburbio de Filadelfia, que describió a Biden como “un hombre del pueblo”.

– “Algo bueno de nuevo” –

John Lester, un diseñador gráfico de Filadelfia, dijo que la edad de Biden podría convertirse en un tema, pero consideró que parece “sano”.

“Yo apoyo los temas de la diversidad”, pero moverse muy rápido hacia una agenda progresista en un momento de profunda división política puede ser contraproducente”, advirtió.

Su mujer, Doreen, destacó su “estabilidad”.

“Creo que es una buena persona y necesitamos tener algo bueno de nuevo”, dijo.

Biden pasó ocho años en la Casa Blanca durante el gobierno de Barack Obama y su vínculo cercano con el primer presidente negro de Estados Unidos le ha aportado apoyo en el codiciado electorado negro.

Pero los registros de sus votaciones en el Congreso y sus acciones en el pasado, como su comportamiento en el caso de Anita Hill, la mujer que acusó a un candidato a la Corte Suprema de acoso sexual hace tres décadas y su apoyo a una ley que significó el encarcelamiento en masa de hombres negros, están ahora bajo escrutinio.

Sus gestos con las mujeres también, ya que muchas lo han acusado de hacerlas sentir incómodas en público por su estilo proclive al tacto, y han reforzado la idea de que es un político que está fuera de las tendencias actuales.

“Creo que su tiempo ya pasó”, dijo la semana pasada Laura Benedetto, que trabajaba para una institución de educación sin fines de lucro, y que participó en un mitin en Virginia de la precandidata Elizabeth Warren.

La campaña de Biden busca combatir los argumentos de que es una reliquia del pasado o que le falta energía para una campaña de 18 meses.

“Biden está a la altura del desafío. No hubiera entrado en esta carrera si no lo estuviera”, dijo la asesora Symone Sanders a la AFP, que citó las encuestas favorables. “Pero vamos a competir esta contienda como si no fuéramos los favoritos”, dijo.