AFP – El documental “La asfixia”, protagonizado por una mujer que busca a su padre desaparecido durante la guerra civil en Guatemala (1960-1996), obtuvo este miércoles el premio de la crítica a mejor cinta centroamericana del Festival Internacional de Cine de Panamá.

La cinta, dirigida por la guatemalteca Ana Isabel Bustamante, fue distinguida con el premio Fipresci, que otorga la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica, por “la habilidad de la autora para reconstruir la corporalidad de los desaparecidos”, según leyó el presidente del jurado, Daniel Domínguez.

En los galardones otorgados por el público, la brasileña “Benzinho”, de Gustavo Pizzi, obtuvo el premio como mejor película iberoamericana, mientras que la cubana “Un traductor”, de Sebastián y Rodrigo Barriuso, fue la más votada como mejor producción de Centroamérica y el Caribe.

La panameña “Tierra Adentro”, de Mauro Colombo, fue la más reconocida por los espectadores como mejor documental.

Además, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otorgó el premio Primera Mirada a la panameña “Panquiaco”, de Ana Elena Tejera.

“La asfixia” está basada en la historia de Bustamante, cuyo padre, Emil, desapareció el 13 de febrero de 1982, en plena guerra civil guatemalteca.

“Es una película que conmueve, que te lleva a la reflexión, que te invita a pensar de que hay muchas cosas aún por resolver en el continente americano”, dijo posteriormente Domínguez a la AFP.

“Es la historia de tantos hijos de tantas madres y hermanos, de miles de centroamericanos que han sido desaparecidos por las dictaduras militares”, añadió.

La guerra civil que desangró Guatemala dejó 200.000 muertos y desaparecidos, la mayoría a manos de las fuerzas de seguridad del Estado.

“Estoy muy emocionada, recibir un premio Fipresci es uno de los grandes honores que uno puede recibir como cineasta, este premio es de todos los que hemos trabajado en este proyecto”, indicó Bustamante a la AFP.

“Hicimos lo correcto y lo hicimos bien. Es un apoyo a construir nuestra memoria”, sostuvo la directora, quien vive actualmente en España.

La cineasta guatemalteca dijo la semana pasada que el objetivo de su obra era evitar que la impunidad reinante provocara el olvido de su padre y de los miles de desaparecidos de aquella época.

“Los responsables están en una impunidad vergonzosa. Es una bestialidad”, dijo Domínguez, quien cree que el premio es “una proclama para que otras personas se animen a hacer cine sobre desaparecidos”.