Barcelona (EFE).- Una de cada cinco personas atendidas en un hospital por un intento de suicidio vuelve a intentarlo en los doce meses posteriores, un riesgo que es especialmente elevado durante los tres primeros meses tras el ingreso, según el proyecto multicéntrico Survive.

Esta investigación, publicada en la revista The Lancet Regional Health Europe, ha analizado a 1.730 pacientes en ocho hospitales públicos de Cataluña, la Comunidad de Madrid, Andalucía, Asturias y el País Vasco, ha informado este martes el Hospital del Mar de Barcelona.

En el estudio participan, además del Hospital del Mar Research Institute (HMRIB), la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y el Ciber de Salud Mental (CIbersam), entre otros.

El estudio Survive (Suicide Prevention and Intervention Study, por sus siglas en inglés) destaca que el 20 % de las personas que ingresan en un hospital por un intento de suicidio lo volverá a intentar durante los primeros doce meses posteriores a ese intento.

El riesgo de reintento suicida es especialmente alto durante los tres meses posteriores al intento que lleva al ingreso hospitalario.

Entre los principales factores que disparan el riesgo de reintento, el trabajo destaca la carga de tratamiento psicotrópico, con cuatro o cinco medicamentos prescritos, los antecedentes de autolesiones no suicidas y una mayor frecuencia de ideación suicida.

Asimismo, los autores señalan que también influye haber sufrido un abandono emocional de moderado a grave durante la infancia y contar con un número elevado de intentos de suicidio previos.

En este sentido, el investigador principal del estudio y psiquiatra del Hospital del Mar, Víctor Pérez, ha reclamado “fortalecer la atención en salud mental tras el alta hospitalaria por intento de suicidio y mantenerla durante como mínimo el primer año”.

La mayor parte son mujeres

Entre las 1.730 personas analizadas, el perfil clínico muestra que el 73 % de ellas eran mujeres y sitúa la media de edad de los pacientes en los 36,5 años.

Las personas analizadas en el proyecto Survive pasan pruebas clínicas en un período máximo de 15 días tras el intento de suicidio, de manera que los médicos obtienen una visión clara del motivo que llevó al paciente a esa decisión.

Asimismo, se lleva a cabo una evaluación clínica del estado de cada paciente y se realiza un seguimiento de sus ingresos hospitalarios durante los siguientes doce meses.

El equipo del proyecto continúa evaluando a este grupo e incorporando herramientas de inteligencia artificial y marcadores genéticos para anticipar el riesgo y reducir la recurrencia al cabo de cinco años.

Cada año, se registran cerca de 700.000 muertes por suicidio en todo el mundo, con una elevada recurrencia ante el primer intento.

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